En los niveles más profundos de la consciencia se encuentran las respuestas a todos nuestros interrogantes. Saber esto es el primer paso para que la intuición fluya libremente y pueda aportarnos esas soluciones. Sin embargo, es necesario que dejemos de anteponer sentimientos, deseos, preconceptos e ideas a todo lo que proviene de nuestro mundo interior.
La intuición es la comprensión directa de determinados aspectos de la realidad. Surge sin que razonemos, se introduce en la mente y se imprime en el cerebro en el intervalo entre los pensamientos. Cuanto mayor sea ese intervalo, más nítida y completa será esa captación.
Pocos saben que, si preguntan algo al inconsciente, obtendrán la respuesta. Existen varias maneras de interrogar al inconsciente, dependiendo del temperamento de cada uno. Ciertas personas conversan consigo mismas, otras escriben, otras formulan preguntas mentalmente, dirigidas al interior de sí mismas. También están aquellas que buscan orientación interna sin llegar a formular preguntas, simplemente se colocan en un estado expectante y tranquilo.
Es importante plasmar las ideas de modo claro y coherente, y entregarlas con desapego al propio mundo interno. De ese desapego proviene la paz que favorece que la intuición se revele. Si hacemos la pregunta con ansiedad, impedimos que llegue la respuesta. Por otro lado, si no dedicamos a esto amor y atención suficientes, el pedido no llega hasta las capas profundas de nuestro ser, en donde la solución está lista. Entonces, hay que lograr un delicado equilibrio entre la pregunta y la espera tranquila. Es esencial tener fe en que el nivel intuitivo está siempre dispuesto para atender nuestras necesidades.
La crítica, el orgullo, el autoritarismo, el disimulo, la complacencia con tendencias retrógradas de la personalidad o la falta de control en el uso de la palabra, el exceso de convicción en las propias posiciones, el apego, la curiosidad, la impaciencia y la inflexibilidad mental, entre otros factores, suelen encubrir la delicada y discreta voz de la intuición.
Las respuestas a nuestras preguntas también pueden llegar por medio de un símbolo. Además, un hecho que suceda en nuestra vida puede ser la respuesta que nuestro inconsciente nos envía. Hay casos en los cuales, por desear que algo suceda de determinado modo, repetimos la pregunta sin advertir que ya había sido respondida.
Una señal de que una intuición es verdadera es que no viene acompañada de ninguna forma de excitación: no provoca alegría, entusiasmo, tristeza o angustia. Llega de manera calma, clara y sin juicios. Algunas veces es tan suave que ni siquiera la notamos.
Si nos dedicamos al contacto con el mundo interior, nuestro comportamiento en la vida diaria va cambiando gradualmente. Nos tornamos más serenos y dejamos de lado los preconceptos; se sutilizan los deseos y los pensamientos. Sabemos que en la esencia está la solución, lista, esperándonos.







Pienso en un acuífero, allá en el vientre de la tierra, pienso en ese agua limpia y pura, esa es la verdad. Si saco ese agua con prisa, con ansiedad, perderé la mitad por el camino. Si la saco sin cuidado, sin paciencia, la mancharé de tierra, la llenaré de impurezas y, cuando me llegue, me causará confusión porque ya no será la verdad, sino fragmentos mezclados con falsedades. Peor aún si antes de subirla a la superficie la mezclo con otras cosas que yo he llevado, prejuicios, ya no tendré agua, tedré otro producto, tendré otra cosa que parecerá la verdad, pero que no tiene nada que ver con la verdad.
Un beso.
mil gracias por compartir estas cosas amiga^^
ayudas mucho!
un gran abrazo y que tengas un lindo dia andrea:)
paz
Andrea, siempre me sorprendes con estas entradas tan interesantes, que además me hacen meditar mucho.
Gracias por compartirlas!
Un abrazo grande
Gracias por visitar El Camino, él siempre te estará esperando.
Hoy en tu entrada hablas de la intuición y yo actúo casi siempre a través de ella. Seguiré leyéndote pues aprenderé, creo, a encontrar nuevos puntos de vista para conocerme y conocer a quienes me rodean. A reflexionar.
Un beso
Que difícil lograr un delicado equilibrio entre la pregunta y la espera tranquila!! Al menos yo no suelo lograrlo!
En particular creo muchísimo en la intuición! He percibido cosas, a nivel de imágenes y sensaciones que ni siquiera he pedido (quizá a nivel consciente).
Y lo de la paz es tan cierto…. La última intuición fuerte que tuve fue 2 oó 3 días antes de que nos saliera la visa. En medio de la decepción, la ansiedad y la desesperanza me vino una paz inexplicable. De pronto me tranquilicé, me calmé, y mi corazón encontró sosiego…. Aún no explico qué pasó, pero a los poquitos días como te dije, nos salió la visa y allí la tranquilidad fue completa!
Besos amiga, muy interesante el artículo!
Feliz fin de semana!
Es muy importante oir y prestarle atención a esa vocecita interior que intenta siempre guiarnos y a la cual muchas veces callamos o ignoramos.
Gracias por tu luz amiga!
Besitos,
En verdad que debemos buscar a diario esos minutos intimos para estar a solas con nosotros mismos…
Siempre se produce alguna revelación…
El Universo envía mensajes de forma constante… solo hay que aprender a escucharlos… desde el interior.
Otro abrazo, mi amiga.
Gracias Amigos,
Por medio de la intuición, recibimos las enseñanzas de nuestro maestro interior. Y él siempre nos da la luz necesaria, para cada pregunta y cada momento de oscuridad.
Es necesario dedicar un tiempo, se va transformando algo maravilloso y nuestro cuerpo va tomando forma y color, salud y vida.
Om shanti!
Namasté.